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Red Lady: la revolución femenina sobre ruedas

Ángela Baeza cuenta cómo creó Red Lady, un servicio de transporte sólo para mujeres y hoy disfruta de las libertades de ser su propia jefa.

Marzo de 2020 comenzó como un año desafiante para Ángela Baeza, emprendedora que encontró una forma de dar un servicio para las mujeres que como ella, buscaban una forma segura de movilizarse. A cargo de tres hijas, Ángela había perdido su trabajo de auxiliar de aseo en un colegio, mientras el coronavirus comenzaba a expandirse por el mundo, generando incertidumbre por el mundo. Así como ella, otro 12,9% de los chilenos, de acuerdo con cifras del INE, se enfrentaba al desempleo.

Verse sin su principal, y única, fuente de ingresos hizo a Ángela a preocuparse por cómo salir adelante, porque no era solo ella quien dependía de esos ingresos, sino que sus hijas.  Como madre soltera, sabía que de ella dependía poder sacar a su familia adelante. Sin embargo, la situación era poco esperanzadora: Cuarentenas sumamente restrictivas, falta de ofertas laborales y cuentas que se acumulaban.

Buscando formas de salir adelante

“Una muy buena amiga me ayudó. Le comenté mi idea sobre un transporte exclusivo para mujeres, pero que necesitaba un auto para poder empezarlo. Ella tenía un vehículo pequeño, que hace tiempo estaba pensando en venderlo y me lo ofreció”, cuenta Baeza sobre cómo consiguió su primer apoyo para comenzar una red de transporte de mujeres para mujeres. “Me dio la oportunidad que se lo pagara a medida que pudiera. Semana a semana abonaba un poco hasta que conseguí que fuera 100% mío”.

Gracias a este acto de colaboración Ángela consiguió su primer recurso para comenzar la aventura de independizarse y llevar a cabo su idea, en medio de una pandemia mundial. Así nace Red Lady, con un gran sueño y muchas ganas de salir adelante. “En un momento me vi super acorralada. Quería mantener a mis hijas bien”, comenta Ángela sobre el momento más duro de la pandemia, “y en menos de seis meses de harto trabajo logré tener dos autos ofreciendo el servicio y la oportunidad de arrendar un departamento para vivir cómoda con ellas”.

Difundiendo su servicio en grupos feministas de Facebook consiguió sus primeras clientas, y gracias a una entrada fija con una empresa, logró sacar su permiso para trabajar durante el toque de queda. Rápidamente su servicio ganó popularidad, lo que motivó a Red Lady a ampliar su flota.

“Quería un auto nuevo, quería un auto más grande y fue mi hija mayor la que más me incentivó a comprarlo”, comenta sobre el momento en que decidió dar el siguiente paso en su emprendimiento. “Buscando llegamos al MG HS y quedé enamorada, personalmente lo encuentro espectacular y ha sido super apañador”.

Con esta nueva adquisición Ángela no sólo amplió su flota, sino que también amplió sus servicios, llegando ahora a transportar mujeres de forma interregional. Desde el lago Caburgua hasta Santiago, Red Lady ayudó a una de sus clientas a cambiarse de ciudad. “El auto iba lleno de cosas, pero logramos meter todo y viajar cómodamente”.

Y, por su puesto, con más autos y más servicios se necesitaban más manos, así fue como la hija mayor de Ángela, Fernanda, se sumó al negocio. Ahora es un emprendimiento familiar donde madre e hija trabajan para cuidar a sus compañeras y llevarlas tranquilas a su destino final.

“Para nosotras es súper importante que nuestras clientas digan: se que con ellas voy a viajar segura, voy a llegar tranquila a mi destino, no voy a tener preguntas incómodas durante el viaje” comenta Fernanda, se sumó a la idea de su mamá. “Sentimos que lo hemos conseguido porque nos siguen buscando y recomendando. Entonces, eso es lo más importante para nosotras.”

Red Lady es el fiel reflejo de la sororidad. Ángela y Fernanda no solo trabajan de forma remunerada, sino que empatizan con otras mujeres cuando las ven en situaciones de necesidad. “Si pasamos por un paradero tarde, o está lloviendo, y vemos a alguna mujer sola esperando micro le paramos y decimos: amiga, te llevamos ¡Súbete!, y la llevamos hasta su destino final. En el camino conversamos y les explicamos lo que hacemos” cuentan madre e hija como este acto se ha convertido también en un sello de su servicio.

“Para nosotros es un orgullo poder ver como mujeres han encontrado en nuestro vehículos una herramienta para salir adelante y emprender” comenta Isidora García, PR de SAIC Motor Sudamérica, dueño y fabricante de MG. “Ángela es un ejemplo de dedicación e ingenio, con los recursos que tenía encontró la forma de generar ingresos y, por su puesto, volverse su propia empleadora”.

Hoy, a más de un año de haber comenzado este nuevo desafío, Red Lady ha empleado a más mujeres y prestado servicios a importantes empresas. Su meta es llegar a tener una aplicación, ampliar aún más su flota y poder conectar a más mujeres para viajar seguras.

Desde la marca comentan que “nuestros autos tienen los más altos estándares de tecnología, como: cámaras 360, asistencia para cambio de carril, dependiendo del modelo, hasta 6 airbags. Además de la comodidad de sus interiores y estética del modelo, saber que personas como Ángela se sienten seguros, respaldan la calidad de nuestros productos y nos prefieren para sus próximas compras de productos es la mejor reseña que podemos tener” destaca García.

Para solicitar el servicio puedes contactarlas a través de Instagram: @Redladyoficial o directamente por Whatsapp: +56994647753 o al +5693594391.